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La súper tasa de las Leliq

El Banco Central sigue alimentando una nueva burbuja monetaria

Desde que comenzó el plan emisión cero del Banco Central conducido por Guido Sandleris, no hubo día en el que no subiera la tasa de interés de las Letras de Liquidez. Ayer se ubicó en 73,5 por ciento anual. El dólar cerró a 38,58 pesos.

Guido Sandleris, presidente del Banco Central. Las Leliq ya suman 476 mil millones de pesos.
Guido Sandleris, presidente del Banco Central. Las Leliq ya suman 476 mil millones de pesos. 
Imagen: Leandro Teysseire

El Banco Central continúa firme con su política monetaria recesiva. En la colocación de Leliq de ayer retiró 82.996 millones de pesos de circulación. El vencimiento de esas letras colocadas hace una semana fue de 71.060 millones de pesos. Esto implica que la banca por ahora renovó más pesos de los que vencían. La autoridad monetaria tuvo que volver a incrementar la tasa de interés para conseguirlo. La tasa de corte máxima se ubicó en el 74,1 por ciento, mientras que la tasa promedio fue de 73,5 por ciento. Desde que empezó octubre, con la nueva estrategia de Sandleris, la tasa subió todos los días. El viernes había sido de 73,3 por ciento y el lunes pasado 67,7.

El tipo de cambio se mantuvo por debajo de los 39 pesos con las súper tasas y la aspiradora de pesos de las Leliq, al cotizar a 38,58 pesos, con un retroceso de 32 centavos en la jornada y una baja de algo más de 2 pesos en los últimos siete días. Las tasas elevadas permiten sostener en el corto plazo la presión cambiaria. Los bancos le prestan caro a la autoridad monetaria (arriba del 70 por ciento) y pueden pagar un rendimiento mayor al ahorrista con depósitos en pesos. Esto genera que los individuos y las empresas moderan temporalmente sus decisiones de dolarización.

Las tasas de plazo fijo, por caso, ya se ubican en el 45 por ciento, cuando eran de 35 hace 30 días. El rendimiento de los depósitos de las empresas por más de 1 millón de pesos se ubica en torno del 47 por ciento, contra el 36 por ciento de hace un mes. Estos datos surgen del informe monetario diario del Banco Central, un documento en el que se gráfica con detalles las distorsiones macroeconómicas registradas desde abril. Las subas de las tasas de los depósitos moderan las tensiones cambiarias en el corto plazo pero no eliminan la incertidumbre en la city. 

El problema de mediano plazo que describen los economistas es simple de explicar: el sector privado, al igual que ocurrió con las Lebac, tiene expectativas volátiles sobre cuál es la devaluación esperada. Los inversores pueden pensar por algunos meses que las tasas en pesos le ganarán a la suba del tipo de cambio y aprovechar los rendimientos en moneda local que ofrecen los bancos por los depósitos. Esto alimenta la burbuja Leliq porque la banca aprovecha estos pesos depositados para comprar las letras del Central a una tasa todavía más elevada (por arriba del 70 por ciento). 

La situación se complica en el momento que los inversores privados ya no quieren ampliar la cantidad de depósitos en moneda local y vuelven a dolarizarse. Los bancos no pueden renovarle a la autoridad monetaria las Leliq porque necesitan los pesos para devolver los depósitos. El efecto es idéntico al registrado con las Lebac. Las tasas altas de interés hacen crecer en forma exponencial el stock de pesos de la economía y, en el momento que cambian las expectativas de devaluación, estos pesos terminan generando una fuerte distorsión en el mercado cambiario. 

El argumento del Central acerca que la deuda en Leliq no es peligrosa como las Lebac porque los bancos no pueden dolarizarse igual que los inversores privados es discutible, indican en la city. Este problema de mediano plazo que está generando el plan Sandleris se lo advierten desde economistas conservadores hasta heterodoxos. Incluso consultores de renombre y afines al Gobierno como Carlos Melconian mostraron preocupación por el nuevo error de diagnóstico de la autoridad monetaria. 

En el Central no parecen escuchar las advertencias y mantienen la estrategia ultra contractiva de la base monetaria con subas diarias de la tasa de interés. En el primer día del plan de emisión cero, es decir el lunes de la semana pasada, la tasa promedio de las Leliq se ubicó en el 67,7 por ciento (la tasa máxima ofrecida ese día fue 71,9 por ciento). El martes la tasa promedio aumentó a 69,6 por ciento, miércoles a 71,3, el jueves a 72,8, el viernes a 73,3 y ayer a 73,5. La tasa máxima ofrecida en la colocación, en tanto, se mantiene hace cuatro días en 74,1 por ciento. El stock de deuda de las Leliq ya suma cerca de 476 mil millones de pesos y la próxima semana podría aumentar por el nuevo vencimiento de las Lebac. Los bancos no pueden renovar por normativa las letras y su estrategia es reemplazarlas por Leliq.

Posted in: NACIONALES, SOCIALES

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